Los cambios, las distracciones y la procrastinación son unos de los factores que influyen a la hora de llevar a cabo el día, sobre todo si trabajas por cuenta ajena.

A continuación, dejo 5 pasos que para mí son útiles y que he sacado de lecturas y a base de probar diversas maneras de sacar provecho al día.

  1. Bájate de la cama cuando suene tu alarma. Es mejor no posponerla ya que de todas formas si te cuesta la prima vez despertarte te costará también la segunda vez. Así que intenta levantarte de la cama tal como suena la alarma, los primeros segundos son difíciles, pero una vez que enciendes la luz y vas hacia el lavabo o a la cocina el sueño empieza a desaparecer. A continuación, prepárate algo para desayunar o si no te gusta comer tan temprano hazte un café con la típica cafetera italiana para sentir el buen olor de café (el sentido olfativo y gustativo ocupan un lugar muy importante en nuestra biología), si no te gusta el café, una bonita tetera es otra opción muy buena para preparar un buen té, o puedes hacerte un buen y saludable batido. Mientras desayunas/tomas tu café puedes leer unas páginas de tu libro preferido, verificar tu correo o simplemente reflexionar sobre cómo te gustaría que fuera tu día.

Es una manera de empezar el día con buen ánimo y tranquilamente sin prisas ni agobios, si pones en práctica este paso habrá un antes y un después en tus rutinas.

  1. Apunta en una libreta todas las tareas que quieres cumplir este día: ir al gimnasio, contestar correos, hacer una llamada, recados etc. Si eres autónomo en esta libreta puedes poner también las acciones que quieres hacer: preparar un artículo, campaña publicitaria, facturas, proveedores, clientes etc. Lo más recomendable es que tu libreta u organizador sea agradable para que te guste escribir y posteriormente leer lo que has puesto y sobre todo que te motive. Podrás encontrar todo tipo de libretas, mis preferidas son las de mister wonderful. Su coste es un poco más elevado, pero valen la pena ya que te permite una óptima organización.  Si lo tuyo es algo más sencillo puedes comprar un cuaderno simple y transformarlo a tu gusto.

De la misma forma que tener una libreta organizada, es importante, que es el espacio donde trabajas esté ordenado. Una mesa y unas estanterías llenas de cosas no es un espacio muy acogedor o “cozy” (termino que se ha puesto de moda). Las cosas más importantes para este día las puedes tener a mano y todo lo demás ordenado y depositado en cajas/estanterías/armarios etc.

  1. No te propongas hacer en un solo día demasiadas tareas. Si trabajas 8 horas al día y te propones salir a correr, luego trabajar, ir a comprar, llamar a una amiga, contestar correos fuera del horario laboral, leer, escribir, cocinar, puede que no cumplas con todas estas tareas ya que el día no tiene 24 horas. Tienes que comer, desplazarte, dormir etc así que tienes que tener en cuenta que muchas veces sobrestimamos el día y pensamos que podemos hacer muchas cosas a la vez. Si tú eres una de estas personas que tiene tiempo para todo muy bien, pero si no lo eres lo mejor es tener menos cosas en tu lista y llevarlas al cabo, te sentirás feliz con hacer lo poco que hay en la lista y si luego te sobra tiempo puedes tachar una cosa más que puedes realizar.
  2. Borra de tu móvil aplicaciones como Facebook, Messenger e Instagram. Puedes proponerte una rutina y entrar un par de veces al día (por la mañana y por la noche) desde tu portátil. Al tener muchas aplicaciones de este tipo en el móvil más los correos hay mucha tentación de entrar unos segundos. Lo que pasa es que estos segundos se acaban transformando en 10-15 minutos que pasan volando. Y si entras 6 veces al día como mínimo es más de una hora, aunque seguramente a veces se puede llegar incluso a pasar 2 o 3 horas con los ojos en el móvil.
  3. Empieza el día con la tarea que crees que es la más difícil para ti. Si estudias escoge la asignatura que más te cuesta y dedícale una hora y media como mucho dos. Si tienes que escribir algo que sabes que no te gusta empieza por ello o si tienes que ir a hacer unos recados hazlos y luego te olvidas de ellos. Es mejor empezar por aquello que menos nos gusta para que el resto del día lo tengamos “tranquilo”. Tranquilo quiere decir que no le vas a dar más vueltas a este tema y tu mente puede descansar tranquilamente sin tener pendiente aquella tarea pesada.

Además de esto es muy útil que te marques un horario aproximadamente para cada tarea. Es decir, una hora para ir al gimnasio, por ejemplo, o una hora para contestar los correos, media hora (en todo el día para verificar las redes), una hora para preparar la cena. Intenta hacerlo con flexibilidad y no castigarte si te vas un poco del tiempo estipulado.

A continuación te recomiendo:

  • hacer pausas cada hora y media o dos. Estas pausan pueden ser entre 10 y 20 minutos dependiendo de la complejidad de la tarea. No es lo mismo contestar correos, leer o hacer cálculos. A más complejidad de tarea más larga tiene que ser la pausa. El cerebro necesita un descanso ya que la atención empieza a descender si llevas más de dos horas haciendo algo. Por este motivo en los colegios e institutos hay estas pausas.
  • si trabajas desde casa o tienes un despacho solo para ti puedes encender velas, poner flores o simplemente tener una decoración que te guste.
  • al final del día repasa mentalmente todo lo que has hecho.