Para un directivo o profesional de alto impacto, la comunicación no es solo una habilidad blanda; es su principal herramienta de influencia. Sin embargo, en muchos casos, existe una brecha entre la capacidad intelectual y la respuesta biológica en el momento de la exposición.
Este test no evalúa tu conocimiento técnico ni tu elocuencia. Está diseñado para identificar patrones automáticos: esas respuestas de tu sistema nervioso y cognitivo que se disparan de forma involuntaria antes, durante y después de una intervención.
Instrucciones para una evaluación precisa:
- Responde desde la realidad, no desde la teoría: No marques lo que «sabes que deberías hacer», sino lo que realmente experimentas cuando la presión aumenta.
- Foco en la auto-descripción: Las opciones están redactadas como vivencias internas. Elige la que mejor describa tu estado habitual en los últimos meses.
- Tiempo estimado: 3 minutos.
Al finalizar, obtendrás un perfil de tu mecanismo de respuesta y una valoración sobre cómo optimizar tu rendimiento o desbloquear recursos que tu cerebro ya posee, pero a los que hoy no accede bajo estrés.