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Enuresis e incontinencia urinaria: cómo tratarla

¿Qué es la enuresis?

La enuresis o incontinencia urinaria se caracteriza por la falta de control de esfínteres y afecta mayoritariamente a los más pequeños. El niño presenta dificultad para darse cuenta que tiene la vejica llena y sin ningún control  voluntario moja la cama.

La enuresis puede manifestarse sobre todo en niños y preadolescentes y ocasionalmente en adolescentes y adultos, aunque es poco común. Por lo general, se presenta más frecuentemente en niños, durante la noche (enuresis nocturna) y puntualmente, en algunas personas puede ocurrir también durante el día (enuresis diurna).

Como Tratar la enuresis o incontinencia en niños

Tipos de enuresis

Cabe señalar que existen dos tipos de enuresis:

La enuresis primaria, que afecta a niños más pequeños que aún no han desarrollado el control de esfínteres durante la noche.

Es común que esto ocurra entre los cinco y seis años, ya que algunos niños pueden demorar un poco más en renunciar al uso del pañal o en notar la necesidad de ir al baño por la noche.   Sin embargo, en algunos casos, esta situación puede persistir incluso en niños de siete u ocho años, momento en el que podría considerarse menos usual.

Es fundamental abordar cada caso con sensibilidad y respeto, teniendo en cuenta la historia personal, familiar, la educación recibida, entre otros factores.

Este escrito tiene un enfoque educativo e informativo, proporcionando pautas de tratamiento, y no pretende emitir juicios o imponer normativas sobre cuándo debería superarse esta condición.

La enuresis secundaria, a menudo, constituye la principal inquietud que motiva a los padres a buscar la orientación de un psicólogo

La enuresis secundaria se presenta en niños, preadolescentes o incluso adolescentes que ya han aprendido a controlar su micción, pero experimentan un retroceso repentino y vuelven a mojar la cama.  Este fenómeno genera gran malestar y vergüenza, especialmente en niños de entre diez y trece años. La incomodidad se extiende al ámbito familiar y puede incluso provocar conflictos entre padres e hijos.

Causas de la enuresis nocturna

Es crucial comprender que la enuresis secundaria generalmente está vinculada a cambios significativos en la vida del niño, preadolescente o adolescente, ya sea a nivel personal o en su entorno familiar y escolar. 

Por ejemplo, este tipo de enuresis puede surgir cuando el niño cambia de colegio, o cuando hay cambios significativos en la vida del niño o adolescente, como: mudanzas de casa, alteraciones en la dinámica familiar (como la llegada de un nuevo hermano o la separación de los padres), malestar en el entorno escolar o incluso problemas de autoestima, insomnio, entre otros.  Estas causas suelen ser de naturaleza psicológica y, en ocasiones, se manifiestan a nivel consciente o inconsciente.

Como terapeutas, exploramos la historia del niño y de la familia, evitando insistir en la búsqueda de un origen específico, ya que en algunos casos esto puede no ser relevante. Sin embargo, es fundamental realizar intervenciones para ayudar al niño o adolescente.

¿Existe tratamiento?

Cuando la causa es de índole psicológica, es crucial acudir a terapia. No obstante, el terapeuta debe asegurarse primero de descartar cualquier causa orgánica o problema físico.  Se recomienda una derivación inicial con un pediatra o médico para realizar investigaciones que descarten posibles afectaciones físicas antes de iniciar la intervención psicológica.

Los padres, en este proceso, a menudo llegan a la consulta después de haber consultado a varios especialistas médicos y han constatado que no hay una causa física subyacente.

En cuanto a la actitud de los padres, es esencial que eviten regañar al niño o adolescente. No mojan la cama de manera intencionada, y recriminarles puede afectar negativamente su autoestima, aumentar la ansiedad y el estrés, lo cual podría empeorar el problema.

Por lo tanto, es crucial abordar el tema de manera afectuosa, reconociendo y felicitando al niño cuando logra controlar la enuresis. En los casos en que ocurra, se debe abordar con comprensión y serenidad, evitando regañar o expresar frustración, ya que esto puede empeorar la situación, como se mencionó anteriormente.

En el ámbito terapéutico, los profesionales deben trabajar tanto con la mente consciente como con la inconsciente. Independientemente de la aplicación de la hipnosis, es recomendable incorporar intervenciones y técnicas que aborden la parte inconsciente, dado que la persona que moja la cama puede despertarse en el momento del incidente o notar después que lo ha hecho, pero sin tener plena conciencia de la acción.

Desde la perspectiva de la hipnosis ericksoniana, se sugiere utilizar técnicas que se centren en la comunicación entre la mente consciente e inconsciente. Estas sugestiones pueden enseñar a la persona a desarrollar un mayor control sobre los músculos implicados, promoviendo la capacidad de retener la orina. Además, se puede trabajar en fortalecer la conexión mente-cuerpo, permitiendo que el cerebro envíe señales adecuadas al cuerpo para gestionar de manera eficiente las necesidades de la vejiga.

Por lo tanto, es esencial establecer una comunicación efectiva entre la mente y el cuerpo, facilitando un aprendizaje consciente e inconsciente a través de sugestiones y relatos. Este enfoque suele dar resultados positivos.

En casos en los que no se obtenga el progreso esperado, es importante considerar aspectos sistémicos y familiares en la intervención, incluso ofreciendo pautas y prescripciones a los padres.

Otra estrategia efectiva es enseñar al niño a practicar la autohipnosis, permitiéndole comprender que puede dormir de manera tranquila, gestionando de forma consciente los momentos en los que siente la necesidad de vaciar la vejiga durante la noche.

Estas tres aproximaciones diferentes, pero complementarias, demuestran la versatilidad del trabajo del psicólogo, que se integra de manera efectiva con la colaboración de los padres.

En casos extremos donde la enuresis se presenta durante el día, como en situaciones de risas o nerviosismo intenso, es crucial que los educadores y profesores comprendan la importancia de abordar el tema con tranquilidad y sin recriminaciones, informando a los padres para que busquen la ayuda de profesionales, ya sea un pediatra, psicólogo o terapeuta, según la necesidad de cada caso.

Vídeo sobre la enuresis y cómo tratarla con tus hijos explicado por una Psicóloga.

CONCLUSIÓN

En resumen, el artículo ofrece una perspectiva integral sobre el tratamiento de la enuresis, abordando causas y estrategias de intervención.

Destaca la colaboración crucial entre padres y profesionales, subrayando la versatilidad del enfoque del psicólogo al considerar aspectos conscientes e inconscientes con un enfoque respetuoso y sensible.

Además, se enfatiza la importancia de la comunicación efectiva y se proponen técnicas como la hipnosis ericksoniana y la autohipnosis para mejorar la condición.

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