El intenso estudio hasta la madrugada acompañado por su amigo el estrés hace que muchos estudiantes lleguen al examen cansados y estresados, que no consigan concentrarse lo suficiente y que se queden en blanco, lo que implica la obtención de una mala nota o incluso que suspendan el examen.

Yo siempre he sido una alumna que estudiaba hasta las 23:00 horas para luego levantarme a las 4 de la mañana y seguir hasta que no podía más. Este modo intenso de estudiar empecé a hacerlo con 17 años y lo continué durante la carrera, y por más que sacrificaba mis horas de sueño y descanso no conseguía tener los resultados deseados: el cansancio y los nervios durante los exámenes me producían mucha angustia.

Si estás leyendo esto quizás ya sabes lo que es estudiar horas y horas, sabes que la concentración baja a medida que se estudia más, que la atención disminuye y que nos despistamos con cualquier cosa (claro ponemos excusas como que tenemos que limpiar la habitación, o ayudar un amigo que está pasando por un mal momento, que tenemos que cocinar para no comer solo bocadillos, trabajar, hablar por teléfono, etc.). Además de esto, parece que no hay forma de memorizar ni la definición más fácil y cuando llega la hora del examen nos sorprende que no saquemos buena nota o que suspendamos.

También puede que sepas qué es “quedarse en blanco” debido a los nervios por un examen al que le tienes mucho miedo, y sentir que todo el esfuerzo del estudio no tiene su recompensa, desafortunadamente no se enseña ni en los institutos ni en las universidades qué cosas se pueden hacer para gestionar estos estados.

En el último año de carrera yo ya realizaba mi formación en hipnosis y la había aplicado varias veces en diversas etapas de mi vida, así que me dije que tenía que probar la hipnosis para los últimos exámenes que me quedaban, aquellos exámenes difíciles que por más que intentaba sacarlos, más difíciles se me hacían. Necesitaba más concentración para poder sacar el máximo provecho al poco tiempo que me quedaba, pero al mismo tiempo poder recordar todos los detalles que necesitaba y sobre todo hacer un examen tranquila, en un estado relajado y positivo.

Así que acabe el último año de carrera aplicándome autohipnosis lo que hizo que mi estudio fuera más agradable, estudiaba relajada y con ganas, incluso las asignaturas que no me gustaban y prestando atención a todos los detalles. Los resultados no tardaron en aparecer: mi nivel de concentración y atención aumentaron, saqué buenas notas e incluso hice una buena defensa de mi trabajo de final de carrera.

En este año me visitaron bastantes adolescentes con problemas de aprendizaje o adolescentes que, aunque eran unos alumnos brillantes los nervios les ganaban en los exámenes, con la mayoría de ellos conseguí resultados en apenas una o dos sesiones.

Resultados muy buenos se consiguen también para las oposiciones donde otra vez hablamos de cansancio, estrés, muchos datos para memorizar y una mente cansada y estresada que no deja espacio al aprendizaje.

Si eres una de las personas que lee este articulo porque tiene problemas con los exámenes te invito a probar la hipnosis ericksoniana y comprobar que se puede estudiar disfrutando hasta con la asignatura más pesada e ir a un examen difícil sin tener ansiedad.

¡CONSÚLTAME SIN COMPROMISO!